Primera

Estalló Vélez: protesta del plantel y furia de los hinchas

Los futbolistas del Fortín decidieron llegar al Amalfitani en sus autos particulares y vestidos de civil como reclamo por una deuda económica. La dirigencia salió a explicar la situación y desde la tribuna apareció una durísima bandera contra el plantel.

  • 21/09/2026 • 07:24

La previa de Vélez-Tigre quedó completamente atravesada por un conflicto inesperado. Horas antes del encuentro correspondiente a la décima fecha del Torneo Clausura, los futbolistas del Fortín tomaron una fuerte medida para hacer visible un reclamo económico contra la dirigencia encabezada por Fabián Berlanga.

Los 23 convocados por Guillermo Barros Schelotto decidieron no trasladarse en el micro dispuesto por el club y llegaron al estadio José Amalfitani por sus propios medios. Además, los jugadores se presentaron vestidos de civil y evitaron utilizar la indumentaria oficial de Vélez durante el ingreso al vestuario.

La determinación fue impulsada por los referentes del plantel debido a una deuda relacionada con primas. De acuerdo con la información conocida en las horas previas al encuentro, el atraso no alcanza a todos los integrantes del equipo sino a nueve futbolistas, principalmente algunos de los jugadores más experimentados.

Desde la dirigencia reconocieron que existen obligaciones pendientes, aunque diferenciaron la situación de las primas respecto de los salarios. Según la postura del club, los sueldos están al día y los pagos correspondientes se realizan habitualmente los días 20 de cada mes.

Al coincidir esta vez con un domingo, el dinero correspondiente a agosto estaba previsto para acreditarse este lunes. La comisión directiva aseguró además que junto con los salarios también estaba programado avanzar con el pago de las primas pendientes.

La conducción de Vélez buscó bajar la tensión y explicó que a más de la mitad del plantel no se le adeuda dinero. También sostuvo que los atrasos existentes son puntuales y que existe un cronograma establecido para regularizarlos.

Sin embargo, los jugadores decidieron igualmente llevar adelante la protesta. La imagen fue contundente: uno detrás de otro fueron llegando al Amalfitani en vehículos particulares y con ropa de calle. Solamente los integrantes del cuerpo técnico de Barros Schelotto utilizaron prendas oficiales de la institución durante el ingreso.

La medida no cayó bien entre un sector de los hinchas. La respuesta apareció rápidamente en la Popular Este del estadio, donde fue colocada una bandera con un mensaje durísimo: “En Vélez los de Vélez, jugadores mercenarios”.

De esta manera, un partido que inicialmente tenía enorme importancia únicamente desde lo deportivo quedó envuelto en un clima mucho más complejo.

Vélez llega a la fecha como uno de los equipos que todavía no perdió en el Clausura. El Fortín acumuló 17 puntos durante las primeras nueve jornadas, producto de cuatro triunfos y cinco empates, y comenzó el domingo como escolta de Instituto en la Zona A.

El equipo de Barros Schelotto tiene además una enorme oportunidad frente a Tigre. Una victoria le permitiría alcanzar los 20 puntos y superar al conjunto cordobés en la pelea por los primeros puestos.

El Matador, por su parte, llega necesitado después de sufrir dos derrotas consecutivas y busca recuperarse para volver a acercarse a los lugares de clasificación de la Zona B.

Pero toda esa expectativa deportiva quedó momentáneamente en segundo plano por el conflicto económico que explotó apenas unas horas antes del encuentro. El plantel hizo pública su disconformidad, la dirigencia respondió con su versión y los hinchas también dejaron en claro su enojo.

Vélez

El análisis de Zona de Gol

El momento elegido para la protesta potencia inevitablemente el impacto. Vélez está atravesando una buena campaña deportiva, continúa invicto en el Clausura y tiene la posibilidad de pelear directamente por la punta. Que un conflicto económico irrumpa justamente ahora representa un problema que excede lo que ocurra durante noventa minutos.

También resulta importante diferenciar los puntos que están confirmados. La dirigencia sostiene que los salarios están al día y reconoce atrasos puntuales vinculados a primas de nueve futbolistas. El plantel, aun con esa explicación, decidió realizar una protesta colectiva y respaldar el reclamo de los compañeros afectados.

La reacción de los hinchas agregó otro componente a una noche que ya venía cargada. La bandera contra los jugadores evidencia que el reclamo no encontró respaldo unánime entre los simpatizantes y abre un frente que Vélez deberá intentar cerrar cuanto antes.

Ahora la pelota también tendrá que hablar. En medio de un conflicto que sacudió la previa, el equipo de Barros Schelotto deberá aislarse del ruido y enfrentar a Tigre con la posibilidad de terminar la fecha en lo más alto de la Zona A. Lo deportivo puede entregar una alegría, pero la escena previa al partido dejó expuesto un problema que difícilmente desaparezca con el pitazo final.