El River Plate que dirige Marcelo Gallardo lucha por reencontrar su identidad. La zona medular, epicentro del equipo por estilo y sistema, hoy es su talón de Aquiles: probó numerosos nombres y variantes, pero ninguna se asentó con claridad.   La única fija en el mediocampo sigue siendo Enzo Pérez. El capitán y figura del equipo sigue siendo el ancla imprescindible en la mitad de la cancha, la garantía entre líneas. Por ahora, tan solo él puede asegurar presencia y orden en esa zona clave.                                                                                                                     Entre los nombres probados, Matías Galarza y Giuliano Galoppo parecen tener las mayores chances de acompañarlo, aunque ninguno terminó de consolidarse. También circularon nombres como Lencina, Quintero, Ignacio Fernández y Castaño, pero ninguno logró fijar su lugar. La rotación, lejos de resolver el problema, lo profundiza.    Fuera del contexto local también resuena el diagnóstico: según análisis tácticos recientes, el equipo luce desconectado, sin verticalidad clara, sin engranar el pressing preciso que lo hizo poderoso en otros momentos. Esa desorganización se siente especialmente en el mediocampo, donde faltan referentes definidos y pulso colectivo.    Con partidos definitorios a la vista —en el torneo local y en la ronda de octavos de la Libertadores—, River necesita urgentemente darle forma a su núcleo. Sin estructura en el medio, el equipo queda expuesto. Gallardo ya no quiere probar más: necesita certezas. Hoy, solo Enzo tiene lugar asegurado.       WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbAgwh3DeONCnOA33c40 X: www.x.com/zonadegol_ok